09 junio 2008

Rajoy contra el Congreso

Todo señala a que el congreso del PP, que comenzará en 10 días, sólo tendrá una candidatura: la de Rajoy. Juan Costa ha decidido no presentarse por la dificultad de conseguir los avales, según él. Así que el congreso se cerrará en falso (será muy interesante ver el porcentaje de abstenciones), a la espera de lo que pase en las 3 convocatorias electorales que habrá próximamente (europeas, gallegas y vascas). Un fracaso global del PP en estas convocatorias acabaría definitivamente con Rajoy, y la fractura entre moderados y menos moderados sería definitiva. Además, a Costa no le interesa tragarse un previsible fracaso fraguado por otros.

Siempre que ha habido en el PP una fractura entre moderados y extremistas, estos últimos se han llevado el gato al agua, desplazando a los moderados y eliminando cualquier vestigio de evolución ideológica. En esta ocasión, como parece poco probable que sea Rajoy el candidato a las elecciones de 2012, lo interesante es ver de qué sector del partido será el secretario general que coloque Rajoy, los posibles movimientos de alguna figura relevante del partido (Aznar, Rato, Fraga...), las reacciones de la Cope y El Mundo... Es un laberinto que no se cerrará en el próximo congreso.

02 junio 2008

Marlaska y la Ley de Memoria Hístórica

Dice El País de hoy que el juez Marlaska ha ordenado retirar el nombre de un etarra a un parque, a raíz de un requerimiento judicial realizado por la asociación Dignidad y Justicia. Apunta este diario algo de interés acerca del errático criterio de la Audiencia Nacional sobre este tema:

"En el caso de Arrigorriaga (Vizcaya), la plaza de José Miguel Beñarán, Argala, el juez Pedraz ni siquiera admitió la querella, pero un tribunal de la Sala Penal de la Audiencia le obligó a investigar el caso por si el hecho pudiera ser delictivo. En el caso de Amorebieta, una calle dedicada a los etarras Txiki y Otaegi, ejecutados en tiempos de Franco, el juez Ismael Moreno archivó la causa, y la Sección Cuarta ratificó la decisión del magistrado. En Zizurkil (Guipúzcoa), el pleno municipal aprobó la retirada del nombre de las calles dedicadas a Joseba Arregi y José Luis Geresta antes de que la Audiencia actuara."

Bueno. Dedicar un parque -o un monolito, o un loquesea- a alguien capaz de matar por no pensar igual que otra persona es un tema muy delicado. Sin embargo, es una decisión que recae sobre los poderes locales, que en este caso tomaron tal decisión hace más de 20 años, legítimamente (gobernaba HB, naturalmente). La decisión de Marlaska sienta un importante precedente que demuestra, por un lado, que no era necesario elaborar una ley para retirar los nombres relacionados con el franquismo del callejero español, y por otro, que ahora se debería sentar en el banquillo a todos los alcaldes que no retiran las calles dedicadas a Franco y a Primo de Rivera. Es decir, que si la alcaldesa de Hernani es culpable de que en su pueblo haya una placa con el nombre de un etarra, aunque no haya sido colocada durante su gobierno, cientos de alcaldes son culpables por mantener nombres de generales franquistas en las calles de sus ayuntamientos. Además, seguro que el caso concreto del homenaje a Pana en Hernani no es aislado en el País Vasco y en Navarra.

El culpable de esta polémica es el gobierno, que ha promovido una Ley de Memoria Histórica que se centró únicamente en eliminar los vestigios del franquismo. ¿Por qué no se ha hecho una mención expresa en esta ley orientada a la eliminación de los homenajes a estos otros asesinos, que forman también parte de la historia y cuyas víctimas fueron asesinadas hace menos tiempo que las víctimas del franquismo? ¿Por falta de valor? ¿Porque no interesaba? ¿Porque no se lo pararon a pensar?