29 noviembre 2006

En el nombre del consumo

De vez en cuando, programas de televisión se detienen para mostrarnos algún caso extremo de crueldad procedente de los seres humanos. El poder de la televisión es muy importante, y cuando esto ocurre, el televidente cotidiano se asombra, perplejo, y se indigna ante tamañas inmoralidades. Sírvanse como ejemplo las campañas contra el abandono de los llamados “animales de compañía”, o los eventuales hallazgos de galgos ahorcados en algún bosque.

El grado de afectación de estas torturas en el televidente es fulminante. Cabe pensar que es normal, porque hablamos de hechos muy graves. Pero los hay aún peores: la doble moralidad respecto a determinadas torturas lo es, y lo es también la desconcertante indiferencia ante el dolor de otros muchísimos animales. Mamíferos también, como los animales de compañía, y los galgos, y también los seres humanos.

Quizá los perros sean objeto de mayor condescendencia por su cercanía al ser humano, pero, desde luego, no deberían serlo por tratarse de los animales más maltratados por la mano humana. Ni de lejos. Otros acaban como comida siendo matados muy jóvenes, como ropa, o como meros instrumentos para pruebas de investigación.

En España, la carne del cordero se vende para su consumo cuando éste ha sido matado con menos de un año de vida, por no hablar del cordero lechal, o lechazo –que debe su nombre a que no ha sido aún destetado-, que se consume con apenas cuatro o cinco semanas de edad; o del cochinillo. Ovejas y corderos son tratados genéticamente para que produzcan más lana. Para hacer un abrigo de piel es necesario matar más de 15 animales (algunas pieles deben ser arrancadas cuando los animales están aún vivos). Mejor no hablar del sufrimiento de los animales de tiro, los toros de lidia, o los animales que son torturados como esclavos de la tecnología para hacer múltiples experimentos (ratas, conejos, monos…), que, en el penoso caso de no morir en la prueba, quedan ciegos, o cojos, o drogodependientes. Estos sufren también, y me temo que mucho más que los perros. En el nombre del consumo.

22 noviembre 2006

Los dineros de la Esperanza

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre Gil de Biedma, aseguró a su biógrafa, Virginia Drake, que su sueldo no le llega para acabar el mes. Exactamente dijo que “no tener pagas extra me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, ¡es que muchas veces no llego!”. No llega, como gran parte de los españoles. Aunque con una pequeña diferencia: mientras el salario mínimo interprofesional en España en el presente año 2006 es de 540 €, y el sueldo medio de 1.922 € (según el Euroíndice Laboral IESE-Adecco del primer trimestre del año), el salario mensual de la presidenta es de 8.395,24 €. O lo que es lo mismo, 1.396.850 pesetas. O lo que es lo mismo, que en un mes cobra más de lo equivalente al salario mínimo durante un año.

“No tener pagas extra me tiene mártir”. De ese sueldo no paga ni comidas, ni gastos de desplazamiento, ni nada relacionado con su trabajo. Tampoco paga de su bolsillo el sueldo de su gabinete, y tiene coche oficial con chófer que tampoco paga de su bolsillo. Ese sueldo, pagado con los impuestos de los miles y miles de mileuristas que habitan la Comunidad de Madrid, se le queda corto. Tiene una explicación, y es que antes era presidenta del senado, donde cobraba mucho más: “En el paso del Senado a la Comunidad casi dividí por dos los ingresos”. Tres años fue presidenta del senado, y claro, se acostumbró a un nivel que ahora no tiene. Es normal. Todo ello sin entrar en lo que pueda ingresar su marido, empresario ganadero, Grande de España y Conde de Nosequé. Quizá lo que pasa es que sus ingresos no son acordes con los de su pareja, o con los de la clase social a la que pertenece. O quizá se queda con los 1.922 euros que ganan de media los españoles y el resto lo usa para enriquecer su gran afición, la cultura, comprando libros de la gran escritora Sara Mago. Espero que por lo menos ya los tenga todos.

20 noviembre 2006

Las cosas por su nombre, según Rajoy

«El vídeo del PP sobre inseguridad, nada seguro en sus datos

El polémico vídeo de propaganda en el que el PP critica la inseguridad ciudadana que, en su opinión, hay actualmente en España, contiene imágenes que corresponden al período en el que el PP estuvo en el Gobierno, e incluso incidentes de cuando el presidente actual del partido, Mariano Rajoy, era ministro del Interior. Un tremendo error que hace más escandalosa, si cabe, esta producción.

Según ha informado la Cadena SER, en el vídeo del PP, a los 13 segundos de comenzar, se muestra a unos encapuchados lanzando vallas contra un coche policial; segundos después, aparece en pantalla este mensaje: "Seguridad, el fracaso de Zapatero". Una descalificación categórica que incluye un tremendo error: esas imágenes corresponden a los incidentes ocurridos entre un grupo de ultras y la policía el 1 de mayo de 2002, después de que ETA colocara un coche-bomba en los exteriores del Bernabéu, horas antes de un Madrid–Barcelona. Mariano Rajoy, el ahora líder de la oposición conservadora, que ha lanzado este vídeo, era aquel día el ministro del Interior.

La era Aznar
Pero no es ésta la única imagen que no pertenece al período de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Al minuto y 6 segundos del vídeo, tras los mensajes sobreimpresos del "Escándalo de la doctrina Rubalcaba" y de "La no intervención policial" aparecen unos policías nacionales refugiándose de una auténtica lluvia de contenedores y otros objetos, lanzados por un grupo de okupas. Estas imágenes estaban lejos de pertenecer a la actualidad: corresponden a los incidentes ocurridos tras el desalojo del cine Princesa de Barcelona, ocurrido el 28 de octubre de 1996, cuando Jaime Mayor Oreja era ministro del Interior, Rajoy, ministro, y, Aznar, presidente.

Excusas para todo
El PP ha reconocido el error, que ha atribuido a la productora privada que ha realizado el montaje. Además, el partido ha proyectado el vídeo íntegro esta mañana en la Conferencia sobre Seguridad que celebra en Madrid. Ante las críticas del PSOE, IU, ERC por la inclusión en el vídeo de imágenes pertenecientes a los dos mandatos de los conservadores, el secretario ejecutivo de Justicia del PP, Ignacio Astarloa, ha respondido que “se ve en el vídeo cómo nos dejaron la seguridad en el año 96, sin policías, con la Policía y la Guardia Civil desguazadas, cómo tuvimos que trabajar…”. Una respuesta insuficiente a lo que ha sido un tremendo error en la escandalosa campaña propagandística que el PP ha llevado adelante estos días.»

El Plural, 20/11/2006
http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=8037

Así va creciendo el partido que representa a la derecha española, con el respaldo de diez millones de votantes. El mismo día en que la prensa nacional se hace eco de este acto, Mariano Rajoy, presidente del partido, decía en Álava que "ha llegado la hora de llamar a las cosas por su nombre", refiriéndose al proceso de paz puesto en marcha en el País Vasco. De acuerdo, señor presidente, hagámoslo. Pongámonos serios. Explíquenos la forma que tienen usted y su partido de hacer oposición.

"Los populares usaron un tiroteo en Medellín en su vídeo contra el Gobierno", según El País. No está mal. ¿Es esto serio, señor presidente? Díganos cómo se llama esto con la exactitud lingüística que se merece y que usted tan bien domina.

16 noviembre 2006

Las naciones de Rajoy

«Rajoy se compromete a recurrir el Estatuto gallego ante el Constitucional si incluye el término "nación"

En una entrevista a TV3, Mariano Rajoy se refirió así a la negociación de dicho Estatuto un día después de que el presidente de la Xunta y líder de los socialistas gallegos, Emilio Pérez Touriño, y el del PP en Galicia, Alberto Núñez Feijóo, acordaran que el texto recoja una fórmula propia que equipare Galicia al resto de comunidades históricas, de forma que no pierda rango. "No habrá nación gallega. No votaré un Estatuto que defina a Galicia como una nación", comentó Rajoy, quien sí ha avalado que se defina a Galicia como "nacionalidad", puesto que "ya lo es desde los primeros Estatutos". Destacó que "lo de nación no lo acepto" y añadió que "si incluye el término 'nación'" lo recurrirá "al Tribunal Constitucional". "Ese recurso lo haría aunque se tratara de gente de mi partido y aunque fuera en Galicia, porque no se puede ser incoherente", enfatizó.»

Libertad Digital, 16/11/2006
http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276292774.html

El señor Mariano Rajoy, gallego, hombre de letras, licenciado en Derecho, ex ministro de múltiples carteras (de administraciones públicas, de educación y ciencia, de interior, y de la presidencia), y ex-vicepresidente primero del gobierno de España, distingue entre "nación" y "nacionalidad". Qué capacidad de discernimiento. Increíble. Aún en el caso de que existiera alguna diferencia entre estos vocablos, ésta debería ser aclarada por algún filólogo, supongo, antes que por un político o por los propios habitantes de la nación en cuestión, los cuales, en caso de que se lo pregunten, contestarían, en su gran mayoría, afirmativa o negativamente dependiendo de su convergencia política en lo referente al nacionalismo. Manuel Fraga, y Javier Arenas, y alguno más que ahora no recuerdo, han dicho en público que Galicia y Andalucía, respectivamente, no son naciones pero sí nacionalidades. Vaya eminencias lingüísticas que tiene entre sus filas el Partido Popular. ¿Sabrán tanto de política como de lengua española?

03 noviembre 2006

Los humos de la Esperanza

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha aprobado el pasado día 2 un decreto por el que desarrolla su propia versión de la Ley Antitabaco puesta en marcha por el Gobierno. Este decreto, que es ya el tercero que aprueba el PP sobre el mismo tema en distintas comunidades autónomas (Castilla-León y Valencia fueron antes que Madrid), desarrolla un reglamento mucho más permisivo que el oficial.

Es obvio que este reglamento choca frontalmente con las disposiciones tomadas por el gobierno central. ¿Qué inquietudes moverán a los presidentes regionales del PP para, no sólo no apoyar, sino boicotear las intenciones del gobierno central de actuar sobre un asunto tan delicado? ¿Habrán actuado movidos por el interés de sus conciudadanos tras sondear sus opiniones? ¿Tienen intereses ocultos con la industria tabaquera? ¿Son fumadores compulsivos? ¿Quieren captar votos de fumadores izquierdistas o indecisos? ¿Es para que Rajoy se pueda fumar esos puros en el ambigú del congreso? ¿O sólo es por joder?

¿Qué pasaría si fuera el PP quien gobernara en la Moncloa y fueran los socialistas los subversivos? ¿Serían tolerantes con las decisiones de los presidentes autonómicos pro-humos?