29 marzo 2007

Tengo una respuesta para usted

Según el último sondeo del CIS, los principales problemas que existen para los españoles son, por este orden, “el terrorismo, ETA” (45%), el paro (38%), la inmigración (35%) y la vivienda (30%).

Según la prensa, lo que preocupa a los españoles es el eventual fraccionamiento territorial del Estado, las teorías conspirativas de los atentados del 11 de marzo, las OPAS, ETA, y los estatutos de autonomía.

Según las 42 preguntas que el otro día pudieron hacer al presidente del gobierno los asistentes al programa Tengo una pregunta para usted, los problemas de los ciudadanos son esencialmente económicos (el redondeo del euro, el bajón en el rendimiento de los sueldos, la precariedad laboral, las dificultades para asumir el coste de una vivienda), aunque también sociales (educación, listas de espera).


Parece muy claro que la realidad de los ciudadanos está lejos de lo que se cuenta en la prensa y en las encuestas del CIS. Mientras cuarenta millones de personas se preocupan de sus problemas diarios, los que viven de informar y de estudiar estas preocupaciones giran la cabeza a otro lado y dan más importancia a que el presidente conozca el precio universal de un café, como si esto fuera lo que más debería preocupar a los ciudadanos. El presidente del gobierno, ante esta pregunta, debe saber dar un precio que satisfaga a todos los periodistas de España (lo cual es imposible porque este precio puede oscilar de un lugar a otro hasta en un 100%, casi como la honestidad de los periodistas que llenaron sus periódicos al día siguiente), al igual que los ciudadanos que no tienen carnet de conducir deben conocer el precio del litro de gasolina sin plomo, o un jubilado el precio de la entrada de la discoteca que está en la calle donde vive. Es lo más normal.

23 marzo 2007

Las herramientas del PP

El Partido Popular no es un partido de argumentos: es un partido de herramientas. Utiliza herramientas determinadas para obtener fines no tan concretos.

Utilizan a ETA como herramienta. No es una novedad, sólo que desde 2004 se ha convertido en una exclusividad: a falta de programa, de ideas, en definitiva, de cualquier tipo de alternativa, ETA es su máxima y única publicidad. En los debates del congreso no interesa la educación, ni la economía, ni la sanidad, ni las leyes. Sólo ETA y lo que a ETA se refiere y en lo que ETA pueda moverse. Vale cualquier cosa. Y si nada se mueve, ellos lo hacen moverse. Es la forma que tienen de intentar perpetuar los beneficios de un negocio.

Utilizan a las víctimas del terrorismo como herramienta, usando la demagogia más servil. Los muertos de De Juana (25) son otra herramienta particular del PP. Aunque estos muertos ya existían como muertos, no existían como herramienta: la han fabricado recientemente. Casualmente, o no, la mayoría de estas 25 personas eran de ideología ultraconservadora, o militares, o ambas cosas; lo cual es un incentivo para acercar a su halo electoral al sector más extremista de la derecha española, huérfana de partido con representación propia.

No corren la misma suerte los muertos de otros, los que no producen réditos electorales a su favor, como los de Aznar (700.000 en una guerra preventiva para matar inocentes). Mucho condenar los atentados de ETA cuando se trata de víctimas afines, como los 25 de Iñaki, o Irene Villa; pero se olvidan de Eduardo Madina, de Juan Priede (asesinado por Iñaki Bilbao después de que éste fuera liberado por el PP tras cumplir sólo 17 de los 52 años a los que estaba condenado), de José Couso, de los interrogados por los 20 policías españoles enviados a Guantánamo, de los vuelos de la CIA, etcétera. Todo lo cual es terriblemente hipócrita. Además, lo de Guantánamo sienta un peligroso precedente: dar legitimidad internacional a un campo de concentración.

Una bomba de ETA con militante o simpatizante de PP afectado (o cualquier otra organización afín, como la AVT, p. ej.) es una buena noticia para los intereses electorales del PP. De siempre. El atentado frustrado a Aznar en 1995 fue el preludio de su primera victoria electoral. Aunque quizá este intento de asesinato no lo fuera tanto: Miguel Ángel Rodríguez, antiguo portavoz del gobierno en la era Aznar, mencionó recientemente a González antes que a ETA refiriéndose a la posible autoría de este atentado. Quizá no fuera ni uno ni otro. Y dada la predilección de Aznar por todo lo americano, quizá él mismo programara su autoatentado, a lo Maine (quizá también a lo 11-s).

Emplean las leyes como herramienta. Se inventaron una para ilegalizar a Batasuna, la misma que quizá podría ilegalizarles a ellos por no condenar la violencia en otro lugar bien distinto de España: Irak.

El congreso es también una herramienta publicitaria. Recientemente más de 100 interrupciones producidas desde las bancadas populares intervinieron una sesión de control en el Senado. Así tres años, camino de cuatro.

La teoría de la conspiración, las desfachateces de las cabezas visibles del partido, el Libertad sin ira, las manifestaciones contra el gobierno y contra los jueces, las cifras de asistencia de estas manifestaciones, y las diversas marionetas radiofónicas existentes, son otros pequeños instrumentos habituales de uso de esta agrupación.

Sin embargo, debe haber un halo de esperanza. A pesar de que se rompa España, la familia, se excarcelen asesinos convictos, y ETA tenga al gobierno de España contra las cuerdas, el señor Aznar encuentra siempre motivos para mostrarnos su sincera sonrisa. Quizá España siga yendo bien.




12 marzo 2007

La legislatura del retrovisor

Quizá esta legislatura sea recordada como “la del retrovisor”, o como “la del y tú más”, por las incesantes alusiones de unos y otros a hechos del pasado.

Quizá haya votantes del PP que se hayan dado cuenta de las constantes manipulaciones, tergiversaciones y delirios marianos de las cabezas visibles de este partido. Quizá muchos de ellos, a pesar de darse cuenta de todo esto, prefieran aún así que sea Rajoy el próximo presidente de España.

Quizá, después de todo lo visto, se instaure en España el todo vale. Dependerá de las urnas. Si pierde el PP, seguro que sí. Si gana, quizá sea abolido por selección natural.

Quizá muchos ciudadanos se hayan dado cuenta de que el PP de popular no tiene casi nada; que está en manos de líderes de ultraderecha (lo que supone, lógicamente, que el PP es actualmente un partido de ultraderecha). Aunque quizá eso no les importe. Quizá esos ciudadanos hayan percibido también que el PP está despertando del letargo a un sector ciudadano muy rancio, residente en Madrid, que no salía a la calle desde hace muchos años y que ahora lo hace bandera en mano. Quizá este despertar esté motivado, o por lo menos influido, por la violencia verbal que todos los días tenemos que soportar de manos de los de siempre: los que prefieren destruir España cuando ellos no mandan con tal de volver al poder cuanto antes.

Quizá dejar que una persona se muera, aunque sea un asesino en huelga de hambre, no sea contradictorio con estar en contra del aborto, y de la eutanasia. Debería explicarlo el representante de la derecha democristiana española. El PP, claro.

Quizá haya votantes del PSOE que se hayan decepcionado con el gobierno por el caso De Juana. Quizá algún día De Juana se ponga bien, y se vaya a su casa, y su afán de protagonismo le haga matar a alguien de nuevo.

Quizá Batasuna acabe por condenar la violencia para poder presentarse a las municipales del mes de mayo. Pero seguramente no lo haga, y de ser así se les acabarían las oportunidades. Sólo restarían 11 meses para las elecciones generales, y de ganarlas Rajoy saben que se acabó cualquier clase de acuerdo. Puede que ETA se ponga nerviosa durante estos 11 meses, y todos sabemos lo que podría suceder: una bomba que le ahorraría al PP los gastos de precampaña y daría a Rajoy rienda suelta a la conocida estrategia popular como partido de ser más víctima que las propias víctimas. Además, serviría en bandeja un triunfo electoral a un partido que les perseguirá y encarcelará.

Quizá los votos prestados al PSOE de otros partidos el 14 de marzo de 2004 no renueven su confianza en el proyecto socialista. Si esto ocurre, el PP ganará. Resulta cuanto menos curioso que Rajoy resucitara políticamente tras dos hechos en los que ni él ni su partido nada tuvieron que ver: el atentado del 30 de diciembre en Madrid y el caso De Juana.

Quizá algún día los políticos se dejen de eslogans y de lacitos de colores y demás simbolitos absurdos qué sólo sirven para aumentar el afán populista, demagogo y acaparador de quien se lo pone primero.

Casi todo esto ocurrirá en los próximos doce meses.

Lo que no ocurrirá en los próximos doce meses, lamentablemente, será que los ciudadanos veamos que un tribunal internacional meta mano a Aznar y sus secuaces de las Azores y les haga responder de la muerte de más de 700.000 personas, entre otras muchas cosas que han comenzado a suceder en Irak desde la invasión que comenzó en marzo de 2003 y que nadie recuerda cuándo terminó.