31 agosto 2006

Policías de paisano

La situación de la inmigración ilegal en España es particularmente delicada. Prueba de ello es que sólo en el mes de agosto de 2006 han entrado más ilegales que en todo 2005. Este escenario, que molesta a muchos ciudadanos e inquieta a políticos oportunistas, está provocando un ambiente de incertidumbre poco habitual. Los medios de comunicación afines al gobierno quitan hierro al asunto, mientras que los que no lo son tanto se alarman y exigen cabezas de turco.

Mientras tanto, los ilegales que han logrado desperdigarse por la geografía española, se van buscando la vida como pueden. Como son muy pocos los empresarios que se la juegan apostando por ellos, sólo les queda dedicarse a actividades ilícitas, limitadas, habitualmente, a vender los discos piratas que alguien les suministra. En todas las ciudades de España ocurre este fenómeno, con la consecuente presión de los comerciantes, que ven afectados sus negocios por culpa de los negritos que tapan sus escaparates. Especialmente las tiendas de discos.

Particularmente, cada ayuntamiento toma medidas diferentes ante la presión de los comerciantes legales. Quizá mandados por algún político nervioso por el asunto, esta misma semana, una treintena de policías entre efectivos de uniforme y de paisano, prepararon una sorprendente trampa a los ilegales que se encontraban ofreciendo su mercancía a los paseantes de una céntrica calle peatonal coruñesa.



La táctica consistió en cercar con sus vehículos los dos extremos de la calle, de 300 metros de longitud. Los agentes de paisano comenzaron a distribuirse, repartiéndose los vendedores a la espera del momento de actuar. Cuando lo estimaron oportuno, los agentes actuaron con un sonoro grito de “ya” que sobresaltó a viandantes y convecinos. Los efectivos de las policías local y nacional, con sus motos, coches y furgonetas, se introdujeron en la calle ante el estupor y la sorpresa de los ciudadanos. Esta acción impidió huir a los vendedores, que, a pesar de estar totalmente desarmados, fueron detenidos con un ejercicio de autoridad más que contundente, llegando los policías a emplear la fuerza y a esposar a varios de ellos en el suelo, boca abajo y con las manos en la espalda. Las Cartas al director de la prensa local de los días sucesivos se convirtieron en un sinfín de quejas y lamentaciones de los ciudadanos que presenciaron estas detenciones. Todos coincidieron en su desagrado y su malestar por la exagerada contundencia de la actuación policial.

Esperemos que este golpe a la piratería haga recapacitar a estos osados vendedores. Ahora ya saben que la policía secreta anda detrás de ellos, y que el delito de intentar salir adelante está, por lo menos, igual de perseguido
que otros delitos dignos de investigar por agentes de paisano.

24 agosto 2006

La solución está en el hombre

«"En un mundo que es un caos social, político y medioambiental, ¿cómo puede la especie humana sobrevivir los próximos 100 años?". Menuda pregunta. Es la que lanzó a principios de julio el astrofísico inglés Stephen Hawking al ciberespacio a través del programa Yahoo! Answers (http://answers.yahoo.com). Más de 25.000 personas contestaron al sabio, quizá porque no todos los días tiene uno la suerte de contar con un interlocutor de tan alta talla intelectual. Antes de acabar el experimento, el físico ha elegido la mejor respuesta. Dentro de las que previamente le había seleccionado un equipo de Yahoo!, porque, por buena cabeza que tenga, leerse en unos días 25.000 mensajes es una empresa imposible.

El honor de ser el más brillante ha recaído en Semi-Mad Scientist (científico casi loco), con una respuesta optimista. El internauta asegura que el caos no es algo nuevo, sino que "ha estado con nosotros desde hace mucho tiempo", y que, a pesar de todo, el ser humano ha logrado sobrevivir. Afirma que somos una especie que siempre se ha adaptado y que seguiremos haciéndolo. Aunque reconoce que ahora hay peligros nuevos e identifica tres amenazas graves: una guerra nuclear, una catástrofe biológica y el cambio climático. Está convencido de que "los recursos que tenemos ahora probablemente no existirán en 100 años", pero añade que "tampoco existían en el siglo pasado". El científico casi loco sostiene que si Europa sobrevivió a la peste negra del siglo XIV, que se llevó por delante a un tercio de la población, el ser humano logrará superar cualquier catástrofe que pueda ocurrir. Después, él mismo se interroga sobre su optimismo: "¿Que por qué tengo está fe en la humanidad? Porque debo tenerla. Creo tan firmemente que sobreviviremos como que el sol saldrá mañana". Si no hay fe en la supervivencia, no puede haberla en nada más, concluye. La comunidad de Yahoo! Answers está de acuerdo con la elección de Hawking. A 647 internautas les gustó la respuesta, frente a 172 que la rechazaron.

Para cerrar el tema, el autor de la Breve historia del tiempo envió a los cibernautas un vídeo de cinco minutos contestándose a sí mismo. O intentándolo, porque, como él mismo dice: "La respuesta no la conozco. Por eso os he preguntado". Hawking analiza los peligros a los que se enfrenta el género humano -los mismos que había señalado el científico casi loco- y propone algunas soluciones para evitar la extinción. ¿Cuáles? Básicamente, colonizar planetas y estrellas lejanas para poder huir rápidamente de la Tierra cuando las cosas se pongan feas. ¿Que una guerra nuclear está acabando con el planeta? No hay problema, siempre y cuando pueda uno mudarse a un pisito más allá de Orión.

Las respuestas fueron de todo tipo. Escépticas: "No podrá" (sobrevivir la especie). Religiosas: "¿Qué tal creer en Jesucristo, amigo?"; y singulares: "Lo mejor será irse a vivir a las profundidades del océano". La opción que recomienda Hawking, de buscar alojamiento a lo largo y ancho del espacio, tuvo muchos adeptos. Aunque una internauta se preguntaba: "Si nos mudamos a otro mundo después de haber destruido uno perfectamente bueno, ¿quién dice que no vamos a arruinar también ése?"».

El País, 24/8/06


Ésta es la respuesta de Hawking:

"Yo no sé la respuesta. Ésa es la razón por la que hice la pregunta, para que la gente pensara sobre ello y fuera consciente de los peligros a los que nos enfrentamos. Antes de 1940, la principal amenaza a nuestra supervivencia venía de la colisión de asteroides con la Tierra. Estas colisiones han causado extinciones masivas en el pasado, pero la última fue hace 70 millones de años, así que la probabilidad de que necesitemos los servicios de Bruce Willis en el futuro es pequeña.

Un peligro mucho más inmediato es la guerra nuclear. Estados Unidos y Rusia tienen, cada una por sí sola, cabezas nucleares suficientes para matar a todos los seres humanos de la Tierra, varias veces. Lo mismo podría ocurrir con China. El mundo ha estado cerca de la aniquilación nuclear más de una vez en los últimos 50 años. La amenaza disminuyó con el final de la guerra fría, pero no ha desaparecido. Todavía hay suficientes armas almacenadas como para matarnos a todos, y su uso podría desencadenarse por un accidente que haga creer a un país que lo están atacando. Además, en estos momentos hay un nuevo peligro: la adquisición de armas nucleares por parte de países pequeños y potencialmente inestables. De todas formas, aunque estas potencias nucleares menores pueden causar millones de muertes, no amenazarán la supervivencia de la especie humana a no ser que provoquen un conflicto entre las superpotencias.

A los peligros de colisión de asteroides y guerra nuclear se han sumado otras amenazas para nuestra supervivencia. El cambio climático está más alterado que nunca. Mientras nosotros deseamos estabilizarlo, e incluso revertirlo, a través de la reducción de nuestras emisiones de CO2, el peligro es que llegue a un punto en el que el aumento de temperatura sea irreversible.
El deshielo del Ártico y el Antártico reduce la cantidad de energía solar que se refleja de vuelta en el espacio, y eso hace aumentar aún más la temperatura. El aumento de la temperatura del mar puede desencadenar la liberación de enormes cantidades de CO2 que ahora están atrapadas en el fondo del océano y que harán que se incremente el efecto invernadero. Esperemos no acabar como nuestro planeta hermano, Venus, con una temperatura de 250 grados centígrados y con lluvias de ácido sulfúrico.


Hay otros peligros, como la emisión, accidental o intencionada, de un virus modificado genéticamente. Cada vez que aumenta nuestro conocimiento tecnológico, se añaden nuevas posibilidades de que las cosas sean desastrosas. La especie humana se enfrenta a un futuro cada vez más peligroso. Hay un chiste enfermizo que dice que la razón de que todavía no hayamos sido visitados por los extraterrestres es que cuando una civilización alcanza nuestro nivel de desarrollo, se vuelve inestable y se destruye. De hecho, yo creo que hay otras razones por las que no nos han venido a ver, pero la historia muestra lo peligrosa que es la situación. La supervivencia a largo plazo de la especie humana estará a salvo sólo si los terrícolas nos vamos a vivir al espacio y después, a otras estrellas. Pero esto no pasará por lo menos en 100 años, así que debemos tener mucho cuidado. Quizá debamos tener esperanzas en que la ingeniería genética nos haga más sabios y menos agresivos."

11 agosto 2006

Apagar el fuego

Alberto Núñez, presidente del PP de Galicia, se ha molestado con el presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez, porque "ha tardado cuatro días en volver de sus vacaciones" mientras los montes de Galicia se quemaban. Tan mal le ha parecido, que, ni corto ni perezoso, y ataviado con sus náuticos, pantalón vaquero, camisa blanca recién planchada y reloj (indumentaria apropiada para cualquier clase de menester, sin duda), se sirvió espontáneamente de una manguera con un impestuoso chorro y se puso manos a la obra.

Los ciudadanos de Galicia pueden estar tranquilos. Aunque sus mandatarios sean unos completos irresponsables, aún les debe quedar la esperanza de pensar que pueden confiar en la leal oposición, que se dedica a colaborar y a velar por la integridad física de sus convecinos cuando advierte que los que mandan pecan de inexperiencia, ineptitud, o lo que sea. Esperemos que estos políticos tan sacrificados por su tierra no se olviden de cumplir con su deber si algún día dejan de ser oposición. Quizá pase otro desastre cuando ellos manden y sean los otros los que tengan que apagar el fuego mientras ellos están de cacería.