Los jugadores de la selección española de fútbol se han embolsado 600.000 euros cada uno en concepto de prima por haber ganado el Mundial de Sudáfrica. Como las cosas en Sudáfrica están muy mal, o por lo menos peor que en España, han decidido tributar fiscalmente el premio en ese país para contribuir activamente en su crecimiento económico. Nada tiene que ver con que en Sudáfrica el tipo impositivo sea del 21% (frente al 43% de España). Es una muestra de agradecimiento, de simpatía, de colaboración empática entre naciones civilizadas.
Aunque ya habían demostrado su solidaridad extrema en 2008, cuando ganaron la Eurocopa y tributaron los 200.000 euros de prima que recibió cada uno en Austria, sede del campeonato, y no en España. Ya se sabe, Austria está también muy mal. Tampoco tiene que ver con que en Austria el tipo impositivo sea del 20%.
Cuánta generosidad. Me quedo acojonado. ¡Si es que no saben qué hacer para ayudar! Sin ir más lejos, van a donar el dinero que se les otorga por haber sido Premio Príncipe de Asturias a la Fundación Síndrome de Down. ¡Nada menos que 50.000 euros! ¡Qué derroche! Si se hubieran dado cuenta de que tocaban a 2.000 euros por barba seguro que se lo pensarían mejor. Además, con esa pasta van a "financiar la construcción de un centro para adultos con discapacidad" que va a constar de un centro de día, un centro residencial y un centro ocupacional. ¡Con 50.000 euros! Si es que hay que saber saberse administrar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario